Free Web Hosting Provider - Web Hosting - E-commerce - High Speed Internet - Free Web Page
Search the Web

 

.................

----------------------------------------------------
----------------------------------------------------

----------------------------------------------------

----------------------------------------------------
----------------------------------------------------

----------------------------------------------------

----------------------------------------------------

  Desde un lugar conocido y tranquilo este extraño no tan común ni tan normal, escribe un diario un tanto confuso y sin muchas explicaciones. La experiencia de vida en este mundo moderno que sin querer lo convirtió en uno mas. 

------------------

------------------

.

" . . . el techo del bar estaba cubierto por flores boca abajo, de distintas clases y colores . . ."

------------------
------------------

". . .por la ventana vi una figura esbelta en la calle, cerca de la vereda de enfrente, empapada . . ."

------------------

------------------

.

". . . pero esta vez estaba en la costa sentado en la arena, abrasando mis pies, pensando en que necesitaba escapar . . ."

..------------------
..------------------

..

". . . hoy . . . otra playa . . . me hará olvidarte . . ."

..------------------

..------------------

.

" . . . Me ofrece un taza de café, y se sirve otra para el . . ."

.------------------

..------------------
..------------------

..------------------

..------------------

..------------------

..------------------
..------------------

..------------------

....

Me senté a escribir mas que todo para despejar la mente y para ver si podía sacar algo en limpio del día. 

Era temprano todavía pero . . . bueno, para mi las 3:20 de la madrugada es temprano, gracias a mi vida de noctámbulo que no puedo corregir. 

Como decía, era temprano pero algo me decía que ya era  hora de dar como acabado el día. 

Generalmente uno da como acabado el día cuando se va a acostar y dice que comienza el día cuando se despierta. 

Pero para mi es relativo, hay veces que prefiero que un día se termine a las 12:00 de la noche. 

Para así cortar seguro con un día que no tubo momentos buenos. 

Por eso mientras antes termine mejor. 

El problema es que si uno decide finalizar con un día malo a medianoche, puede ocurrir que el nuevo día ya empezado siga con malas nuevas . . . y si es así, uno ya se hace un panorama nefasto para lo que sigue del día. 

Así que yo, como buen aprendiz del insomnio, marco un fin del día y procuró analizarlo. 

Sin mucha filosofía, solo ver si fue malo o bueno, muy pocas veces hubo días sin resultado positivo o negativo. 

Desde el comienzo del análisis y hasta aproximadamente las siete u ocho de la mañana en algunos casos de lluvia, es un horario “neutro”, que no corresponde ni a un día ni a otro . . . como un silencio en un pentagrama. 

Un momento sin nombre que tiene como único sentido el descanso. 

Por eso me senté a escribir para descansar un poco de la ciudad y ver si mi mente seguía estando allí con algunas ideas. 

El escrito no paso de tres renglones con letras vagas bien dibujadas, como siempre me gusto empezar a escribir. 

Me canse demasiado rápido porque no me gustaba con la sinceridad que lo estaba escribiendo. 

Así que lo deje ahí, en una hoja . . . que paso a ser una mas en el escritorio. 

La pila de papeles y carpetas casi igualaba a la lámpara de oficina que tenia desde que mi padre me la trajo no se de donde. . . pero que siempre me gusto, creo que porque nunca antes había visto una tan fea y robusta. 

Hacia como dos horas que llovía, amaba la lluvia, tanto que sería capaz de comprarme una cámara de video para filmar cada lluvia, hasta que pare de llover o hasta que se acaben los todos videos del mundo. 

Me acerque a la ventana fumando medio cigarrillo que encontré en un cajón del escritorio, lo prendí por instinto y al acercármelo me di cuenta que era mentolado. 

Nunca había fumado uno de esos, y me extraño que estuviese en mi escritorio, pero cuando me estaba por poner a pensar quien podría haber sido, por la ventana vi una figura esbelta en la calle, cerca de la vereda de enfrente, empapada, lo note porque notaba que la ropa caía sobre ella con un cierto peso que no es común. 

Pegué la nariz contra la ventana para ver bien, pero el reflejo de la lámpara de escritorio no me dejaba ver mas . . .así que en dos pasos largos llegue hasta él y lo apague de un manotazo, volví la vista para ver si el reflejo seguía allí, y al ver que no, me acerque con dos zancadas mas a la ventana esperando ver mucho mas a la persona que me había sacado de mis pensamientos. 

Me asuste, porque esperaba encontrarla en el mismo lugar, pero me tranquilice casi al instante, porque descubrí que esta persona estaba sentada en el cordón de la vereda, encorvada en si misma, con la cabeza entre las piernas. 

Me intrigó mucho, ya que llovía muy fuerte y no podía entender que hacia esa persona afuera en invierno un día de lluvia. 

Yo estaba con una bata vieja que rescate de las polillas. Ni se me ocurría salir a ver que le pasaba, y supuse que si necesitaba algo, hubiera llamado a la puerta, ya que al estar los postigones abiertos era visible mi figura desde afuera. 

Eran pocos metros los que me separaban de esa persona, solo con abrir la ventana, pegándome a las rejas y elevando un poco la voz, podría haber entablado una conversación con ella. 

Pero prefería quedarme apoyado en el marco de la ventana como espiándola. 

No calculaba el tiempo, pero un rato después se reincorporo y se quedo sentada con los hombros bajos y las manos cruzadas, como mirando a la nada. 

Yo, ya me había acercado el cenicero y había terminado dos cigarrillos mas. 

Mas intrigado que antes y dispuesto a quedarme hasta que se levantara y se fuera. 

Tenia ganas de un café o por lo menos un trago de agua de la canilla, pero, era demasiado riesgo irme hasta la cocina, no porque quedara muy lejos, sino porque no me quería perder ningún movimiento de esta  estatua nocturna, así había decidido llamarla porque se veía demasiado quieta par ser una persona. 

No dormía, se le podía ver lo ojos brillosos, y hasta me hubiera atrevido a acertar el color, que después comprobé que eran celestes. 

Pasaron unos minutos mas, cuando decidí hacer algo, pero no sabia que sería lo indicado, no sabía como dirigirme. 

Por eso, me tome tiempo en fijarme en cada detalle, hasta que confirme que era una mujer. 

Cuando lo noté, tuve miedo de entablar conversación, porque alguien que está, horas debajo de la lluvia torrencial sola sin hacer mas que mover los ojos de vez en cuando, no creo que quiera que alguien lo moleste y saque de su obstinación en la nada. 

Por eso intente imaginar sus “porques” . . . comprendía que eran muchas las posibilidades así que deje inmediatamente. 

Me moría de ganas de abrir la puerta de enfrente y pararme en el medio del umbral solo para ver la reacción de esta estatua. 

Pero, hasta la puerta había unos quince pasos, y hasta sacarle el seguro y abrirla ella se podría haber parado e ido, y eso si que no quería perdérmelo. 

Quise adivinar la hora en un reloj de agujas que había en el escritorio, solo se veían las partes fosforescentes de sus agujas, después de varios esfuerzos de vista y de varios insultos al inventor de ese sistema fosferencente . . . termine por declarar que eran las 6:15 aproximadamente, casi tres horas después de que me senté a escribir. 

Era el limite, tome coraje la campera de correr que estaba sobre el sillón hacía mas de una semana, y en pasos seguros y largos me apresuré para llegar a la puerta, con un movimiento conjunto de manos saque el seguro y gire la llave para poder así abrirla. 

Al hacerlo y ver que la persona no se inmuto, quede inmóvil, me aturdió un miedo terrible. 

Estaba seguro que a esa distancia la persona podía verme, por lo menos saludar. 

Así que dispuesto a conseguir algo que me indicará que la persona no era de yeso, me encamine a ella. 

Estaba descalzo así que el frío de las baldosas me hizo fruncir los dedos de los pies, camine tratando de no pisar ningún charco pero era imposible, con los hombros levantados y la cabeza medía gacha, como cubriéndome de la lluvia, algo que era imposible, me acerca hasta estar bien enfrente.

- ¿Esta bien? le pregunte haciéndole notar mi preocupación y agachándome para escuchar su respuesta. Me miro a los ojos y estiro la mano para indicarme que me sentará junto a ella.

– ¿Porque  no pasamos adentro?. Le conteste mostrándole con mi mano la puerta abierta. Esta vez me suplico con los ojos muy profundos en los míos, yo no quería mojarme, pero al darme cuenta que estaba echo sopa ya, me senté.

- Se cansara mas rápido si se queda en esa posición – me dijo sin mirarme. Me di cuenta que era en vano tener los hombros hacia arriba y la cabeza hacia abajo. Confundido, me relaje y adopte su posición, me sentí relajado, y pregunte otra vez

- ¿Estás bien?. Parecía que no me escuchaba.

Mirando hacia arriba comenzó a hablar con una voz muy dulce y tranquila.

- Es muy difícil para nosotros volver cuando llueve, además prefiero quedarme acá a esperar que pase antes de luchar contra la lluvia.

- Si querés te puedo llamar un taxi, o prestar un paraguas, le dije.

- No me hace falta, además no puedo volver con ninguna de esas dos cosas, me dijo seriamente y sonriendo. Cada vez mas confundido y atraído al mismo tiempo por esta mujer hermosa de ojos celestes y brillantes. No quería mas desconciertos, así que no sabia que preguntar.

- ¿Necesitas algo, entonces?, dije temeroso de la respuesta que me iba a dar.

- Un cuento, quiero que me cuentes un cuento de lluvia en invierno, dijo sonriente como si hubiera estado pensando la respuesta hace horas. Me reí.

- ¿Un cuento?¿Acá, afuera con lluvia? . . . ¿Entremos y te leo uno de mis libros si querés?, dije con mucha seguridad que iba a aceptar, tratando de pararme . . . me tomó del brazo y me sentó otra vez.

- No, acá es mas natural, dijo mirándome con sus dos cielos bien abiertos y clavándose profundo en los míos tanto, que no pude decir que no.

Por eso comencé como un narrador a describirle un lago de noche, era un lugar al que sabia ir de vacaciones muy seguido, y al que exageraba su belleza para que parezca un verdadero cuento. Le conté de la vida de varias personas del lugar, como vivían, lo que hacia cada una en el día y como se relacionaban  entre si y con ese hermoso lago lluvioso, intente darle un final venturoso, pero creo que no me salió. Creo que porque me había cansado de contar y no aguantaba mas esos ojos puestos en mi desde el comienzo, examinándome como buscando algo.

- ¿Te gusto?, le pregunte apenas termine y con un poco de vergüenza de lo que iba a decir.

- Es muy irreal, dijo, como si ella hubiera estado en ese lugar y hubiera sabido que le mentí y exagere todo lo que pude para que parezca de película.

- No hay nada de amores, ni nada de hadas o duendes, dijo sin dejar que yo hablara.  Había parado de llover y yo tratando de comprenderla pensé una respuesta rápida y convincente.

- Por el contrario, le dije.

- Es muy real, así es la vida de esta gente. Y la de todo el mundo, con pocos amores, y nada hadas o duendes, dije convencido que esta vez tendría que darme la razón.

- Hay eso y mucho mas, me dijo con su voz dulce y sonrisa de cielo, tomándome de la mano y mirándome tanto que sentí que no resistiría las ganas de besarla.

Lo hubiera echo, pero en ese momento me interrumpió el diariero que andaba en bici y como me vio afuera se acerco para darme el ejemplar del día. Estiró la mano para dármelo y yo la mía pero no llegaba así que, le solté la mano a ella viéndola a los ojos y me paré para así poder agarrar el diario. Ese momento basto para que al darme vuelta me diera cuenta que ella se había ido, volví a ver al diariero, para ver si había visto algo, pero éste estaba ya doblando la esquina. No entendía mucho de nada, casi amanecía, busque a mi alrededor algún indicio, pero seguía todo igual, la puerta abierta. Me quede algunos minutos observando bien a la primera claridad las casas, las puertas, las ventanas, para buscar una pista de su escape, pero nada. Miré hacia arriba, un cielo celeste que inspiraba un día espléndido, y así con la cabeza hacia arriba como esperando una respuesta divina, descubrí una nube tenue muy fina, que me miraba. Caminé con tranquilidad y satisfacción pisando con los pies descalzos los charcos del diluvio hasta la puerta, sin darme vuelta, la empuje para que cerrara a mi paso y me fui a prepararme un café, sabiendo que eran mas de las ocho y que iba a ser un buen día, no solo por el tiempo. Por eso y mucho mas

. . . Mientras acercaba la tasa y ponía tres cucharadas de café al filtro pensaba que la próxima vez que me pidan que cuente un cuento de lluvia en invierno, contaré uno de un hombre que se enamora de un ángel en medio de una lluvia invernal. . .

ARRIBA ARRIBA

.

.

.

.
.

.

.

.

.
.

.

.
.

.

.

.

.
.

.

.

.

. . . viajar, soñar . . .escapar

 

Desde la costa se podía ver el faro abandonado donde ya nadie iba hace años. . . la última vez que subí para ver el atardecer fue a los doce, cuando todavía no sabia mucho de nada y poco de todo. . . que en realidad era lo que necesitaba saber. . . pero esta vez estaba en la costa sentado en la arena, abrasando mis pies, pensando en que necesitaba escapar . . . veía los pocos barcos en el horizonte y me imaginaba en alguno de ellos . . . yendo hacia cualquier lugar, yo siempre decía que el destino de un viaje no es lo importante . . . lo importante es estar convencido de dejar atrás, así es cuando disfruta de un viaje . . . esta vez yo estaba convencido . . . y tenía el valor de intentarlo, tanto que empecé a pensar en que barco tomaría . . . pero siempre hay algún ruido que te despierta, y te interrumpe en la mejor parte del sueño . . . era el timbre, ese timbre de mierda que suena cuando nadie lo espera y cuando alguien espera no lo hace . . . me levante como saltando, como si el que tocaba trajera noticias urgentes . . . es que, un sueño así no se puede interrumpir por algo ordinario, estaba tan seguro de que tenía que haber pasado algo que corrí hasta la puerta . . . o eso intente, porque la mesita ratona que había comprado la semana pasada, no me dejo llegar parado hasta la puerta . . . tirado en el piso me arrodille y abrí . . . como era de esperar, no había nadie . . . bronca e insultos es poco . . . para colmo arrodillado y con un dolor que no te deja pensar en otra cosa que no fuera . . . porque mierda puse esa mesita ahí. . . ahora sentado y apoyando la pared en contra de la puerta para ver las lesiones causadas . . . un terrible moretón a la altura de la canilla  . . . con un signo de resignación, eché la cabeza para atrás para así castigarme y pegarme con la puerta  . . . con tanta mala suerte que le pegué al borde de las  molduras de la puerta, no a un lado . . . en el medio de la cabeza . . . esta vez los insultos se multiplicaron y me paré de un salto esta vez mirando a la puerta, para reprocharle la agresión . . .me volví caminando al dormitorio, para poder ver desde lo mas lejos que se pueda el reloj en la mesita de luz . . . las 7:30 de la mañana, algo imposible para mi de imaginar. . .yo despierto tan temprano . . . fui al baño como para verme la cara, porque no tenia la mas leve intención de lavármela . . . porque eso lleva a que me tenga que levantar . . .aunque, levantado ya estaba, pero todavía tenía la impresión de que, si me acostaba, podía continuar con mi gran sueño . . . al instante dejé ir esa ilusión y me lavé la cara sin querer . . . así que por consiguiente tuve que cepillarme los dientes y todos las cosas que uno hace cuando se levanta . . . después de poner la pava, empecé a pensar en el timbre, el gran culpable de todo. . . ¿quien habrá sido? ¿algo importante? ¿un vendedor? ¿quién? . . . ¿por qué se fue? . . . la pava chillaba, en general cuando uno pone la pava le pone agua antes para así lograr que esta se caliente . . . algo bueno de recordar . . .  esta vez la puse con agua y me fui a poner algo de ropa . . .como la casa tenia todas las ventanas cerradas con sus respectivos postigones . . . y como la puerta daba a un lugar techado . . . no sabia como estaba el tiempo . . . tampoco quería enterarme . . . así que estuve un buen rato tratando de elegir que ponerme, hasta  que elegí un short blanco muy cortito, que antes usaba para correr . . . volví a la cocina para prepararme un mate, pero . . . como ustedes deben estar adivinando, no había yerba . . . bueno, esto era el colmo, primero el timbre maldito, después la mesita a la altura de la canilla, el señor invisible, la puerta endiablada, la pava seca, el mate vacío . . . ¿que mas? . . . aturdido de contar tantos percances en tan poco tiempo volví a la sala y me senté en el sillón . . . con los codos apoyados en las rodillas y las manos sosteniéndome la cara, intente hacer una especie de pregunta al mundo  . . . pero no pude completar ninguna que me gustara . . . ahora mas tranquilo, observé la mesita ratona, comprada hace una semana, de madera tan pesada que cuando me la choque solo se movió unos pocos centímetros . . . pero al observar la mesita, noté que había algo debajo de ella . . . como un papel, bajé la cabeza para ver si podía ver que era . . . es que todavía estaba con la pereza de madrugador, algo a lo que no estaba acostumbrado . . . como no pude ver de que se trataba, me levanté y volviendo la mesita a su lugar original antes del accidente, levanté el papel que además de ser papel, era un sobre . . . o mejor dicho una carta . . . dirigida, obviamente a mi . . . sin remitente. . . me alegré por un momento por lo enigmático del asunto . . . rápidamente pensé en una admiradora secreta, que tiró la carta, tocó el timbre y huyó . . . no quería abrirla . . . así que la deje en el sillón, fui a la cocina . . . a prepararme un café, y no se asusten que esta vez si había, aunque para una taza . . . pero era lo suficiente por el momento . . . la misteriosa carta me había echo olvidar de los percances y solo imaginaba el contenido . . . me lo preparé así nomás, con poca azúcar  . . . aunque yo tomaba siempre y pase lo que pase café muy dulce . . . pero éste día era algo distinto . . . así que me permití tomarlo no tan dulce . . . fui al sillón, después de tomar un buen trago me senté en la punta para poder apoyar la taza en la mesita . . . agarré la carta, y la abrí, con mucho cuidado y bien por el borde como me gustaba abrirlas . . . tratando de romper lo menos posible el sobre, y leyendo mi nombre y dirección escrito con letra de mujer . . . seguía con la idea de admiradoras, pero con la leve sospecha de que me iba a desilusionar cuando la leyera . . . la abrí. . .era una hoja escrita de un solo lado hasta tres cuartos de página, con una firma al final . . . es lo único feo de nuestras actitudes al leer una carta, en las películas,  las canciones o los libros estamos obligados a leer hasta el final para saber el destino de los personajes . . . pero no al leer una carta . . . fui directamente a leer quien firmaba . . . era ella . . . uno de mis tantos amores, o mejor dicho el último. . . no tenía noticias de ella desde hacía meses, demasiados como para sacar la cuenta, creo que mas de un año . . . lo último que supe fue que viajó, no se a donde, creo que a las islas, fue al mes de que nos separamos . . . no creo que haya sido por mi, porque cuando terminamos lo hicimos de mutuo acuerdo . . . aunque yo la seguía amando, cada día y cada noche . . . no quise empezar a leer hasta que tomé otro sorbo de café. . . al terminar de tomarlo me levante a buscar mas azúcar . . . ya era suficiente castigo el haber abierto el sobre y al mismo tiempo tantas heridas . . . que aunque no cerradas, estaban olvidadas, no iba a soportar tomar el café amargo . . . una, dos, tres, cuatro cucharadas más por las dudas . . . agarré la carta de nuevo y empecé, con un respiro tan hondo que debo haber dejado sin aire la sala . . . era muy corta, así que me esperaba que sean malas noticias o una carta de amigos . . . pero para mi sorpresa no fue así . . . me comenzó diciendo todo lo que me extrañaba, siguió con pedir perdón por la tardanza de la carta y finalizó con una invitación irrechazable a donde ella estaba . . . “para sellar nuestro amor de una vez y para siempre. Te espero en las islas. Nunca te olvidé. Siempre tuya” esa fue la última frase . . . después su inconfundible firma, sus nombres un poco inclinados hacía arriba, con las iniciales garabateadas . . . el corazón me miraba como para que le diera el permiso para latir a toda marcha . . . yo dudaba . . . no entendía . . . el sueño, el timbre, la mesita, nadie, la puerta, la pava, el mate, la carta, ella . . . imposible, me dije en voz baja . . . y en ese preciso y perfecto instante una ola me mojó los talones y me desperté sobresaltado . . . me senté rápidamente . . . ya casi todo el cielo oscuro, no podía entender que pasaba . . . sin pensar mas, ni sacar conclusiones tempranas y seguramente estúpidas . . . me levanté a toda prisa busqué la mochila de viaje que tenia a unos pasos y que ya había preparado para ver si esta vez me animaba a escapar 

. . . agarré las zapatillas con una mano

. . . salí corriendo al puerto 

. . . en un barco mediano

. . . alejándome de la costa y con destino a las islas

. . . miré el faro con nostalgia y pensé

. . . ¿que será mejor?

. . . ¿soñar o quedarme despierto? . . .        

 

ARRIBA

ARRIBA

.

.

.

.
.

.

.

.

.
.

.

.
.

.

.

.

Otra playa . . .

antes sin conocerte, ahora sin vos . . .

con los mismos que antes, cada uno pensando más en uno . . .

somos los mismos, un poco mas grandes y más "coherentes" . . .

pero los mismos, con los mismos sueños y las mismas ganas . . .

otros tiempos y otras posibilidades . . .

 

Trato de no sentirte . . .

de olvidarme de la primera playa . . .

del primer encuentro . . .

la primer mirada . . .

quisiera con todo mi corazón borrarte . . .

 

Otra playa . . .

talvez sea la solución . . .

me quisiera encontrar con vos otra vez . . .

no me voy a dejar enamorar tan fácil . . .

 

Trato de no pensar . . .

ya vendrá algo . . . alguien . . .

las huellas estarán para siempre . . .

vos también en mi corazón . . .

 

Hoy . . . otra playa . . . me hará olvidarte . . .

ARRIBA

.

.

.

.

.

.

.

.

.

En uno de los cuatro rincones de mi apretada habitación, había una grieta, que hubiera pasado desapercibida de por vida y camuflada entre las tantas de la casa, si no fuera porque una noche sin querer . . . o mejor dicho, queriendo descargar la bronca y angustia contra algo, le pegue un tremendo puntapié y la grieta se transformo en agujero. Los trozos de revoque y ladrillos cayeron en mi pié . . . que bien merecido se lo tenia . . . se había formado un hueco de no más de cincuenta o sesenta centímetros . . . me senté en la cama que estaba muy cerca, y me quedé mirando intrigado tras semejante falla en la pared . . . convengamos, que por mas que uno le pegue con bronca a la pared esta no tiene porque caerse . . . o agujerearse. . . aunque hay broncas y broncas . . . esta, era una bronca morada, muy oscura . . . y si este incidente logró algo, fue sacarme esa bronca para concentrarme en el curioso hueco en la pared, que según podía notar, no tenía fin . . . no se veía un fondo . . . así que me acerqué estirando la mano para tratar de tocar la pared detrás del hueco, pero no la tenía . . . era como una cueva . . .por mis dimensiones se me hizo muy difícil entrar en el, pero tras un largo esfuerzo lo logré y ya con medio cuerpo adentro me di cuenta que estaba todo muy oscuro y que no iba a poder ver nada si me seguía adentrando, traté de salir para atrás, pero ya me había pasado la cadera y no encontré forma de salir . . . así que seguí adelante muy despacio y tanteando con las manos los bordes de esta rara cueva. Cada vez mas abajo y ,según mi orientación, en dirección al frente de la casa . . . lo que antes parecía cueva se transformo en un túnel, que se iba agrandando a media que bajaba . . . ya había perdido la noción del tiempo cuando de repente, se desmoronó el túnel y caí . . . era una gran cueva . . . casi tan grande como mi habitación. . . bueno, es que para ser habitación era chica, pero para cueva era grande . . . en el techo abovedado había una extraña incandescencia la cual no entendí, que iluminaba todo el lugar . . . desde que había caído, no me moví pero enseguida terminé de observar todo a mi alrededor me senté intranquilo y con cierta inseguridad molesta . . . estaba como esperando que venga alguien y me explique que estaba sucediendo, después me tranquilicé un poco al acordarme de todas mis otras aventuras que no tenían mucha explicación lógica que digamos . . . así que empecé por ver todos los detalles para así después poder contárselos . . . miré hacia arriba y vi el hueco de donde había caído, estaba como a tres metros por arriba mío, pero no se porque no me dolió la caída, creo que por el susto . . . bueno después de un minucioso examen del lugar, empecé a recorrerlo despacio . . . . las paredes eran de roca, el piso de arena y el techo . . . no se de que era . . . traté de pensar en que parte estaba con respecto a la superficie, debí estar por debajo de la calle o tal vez cruzando la vereda, justo debajo de la casa de enfrente . . . no había nada raro en la cueva, nada de nada . . . horas deben haber pasado y ya estaba demasiado inquieto . . . casi a punto de pedir ayuda, cosa que rara vez hago, aunque la necesite . . . me senté esperando que me surja alguna idea de cómo salir de aquí. . .no podía concentrarme . . . y comencé a alborotar la arena, como quien intenta encontrar algo enterrado . . . era una arena muy fina y gris . . . caminé un buen rato revolviendo lo ya revuelto . . . cuando ya me estaba dar por vencido, mi pie derecho choco contra algo . . . al fin algo, me dije . . . y me tiré de rodillas al suelo desenterré el obstáculo en la arena . . . y lo primero que vi, fue un pico de botella tapada con un corcho . . . me entristecí un poco por la ordinariez del descubrimiento, pero al no haber otra cosa por hacer . . . me senté, y tranquilo comencé a desenterrar del todo lo que ya me esperaba que sea una botella . . . de vidrio verde, muy grueso . . . pero la cosa se iba poniendo interesante, ya que en el interior había un papel. . . fue muy difícil sacarle el corcho, pero como estaba un poco hacia fuera, fue cuestión de tiempo y un poco de fuerza para que cediera . . . mas complicado sacar el papel, que daba la impresión de ser algún tipo de nota de auxilio o algo por el estilo . . .        

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.